









Ha llegado la Pascua con el despertar de la Primavera, con el júbilo y el color de la vida que brota, que despierta cada amanecer dispuesta a emprender con ilusión una nueva jornada. Ojala vivamos en este tiempo de Pascua desde esa alegría profunda y contagiosa de habernos encontrado con Jesús resucitado. Que todo aquello que nos pese en el día a día esté lleno de cariño, buen hacer, gran humor y de vitalidad. QUE EN TODOS SE NOTE ESTA ALEGRÍA PASCUAL DEL ENCUENTRO. Este es mi deseo desde la Pastoral del centro, aparte de muchos otros deseos, sólo con éste me conformo para que motivemos día a día el buen hacer y las relaciones cordiales entre todos los miembros.